Lo que esta niña le pidió de regalo a santa hizo que más de 40 policías llegaran a su casa

Desde muy pequeños se inculca en muchas culturas a los hijos a creer en personajes ficticios que forman parte de nuestra vida, como lo son Santa Claus, El ratón Pérez y en ocasiones aquellos que tanto asustan como el llamado “Coco” o “la Mano peluda” pero sin duda alguna la mayor ilusión para muchos es la llegada de Santa Claus.

Este personaje se hace tan especial para los niños porque además de esperar por el todo un año completo, es quien hace los regalos tan esperados durante el año con la condición de portarse bien, un buen truco para garantizar que todo salga bien.

Es ahora cuando te contaremos una historia que sin duda te dejara tieso y con sentimientos encontrados del regalo que una niña pidió a Santa para navidad, no vas a poder creer todo lo que ocurre en esa ocasión, veamos la historia.

Una petición inesperada

La historia que aquí te contaremos es un caso basado en hechos reales, María Eugenia una niña de apenas 7 años de edad, una tarde en la plaza de un comercial en Tlaxcala dejo frio con la petición que hizo esa tarde a Santa, mientras se disponía a hacer la cola donde todos los niños se mostraban alegres y rebozados de energía, María se encontraba cabizbaja y con la mirada aislada, cuando por fin llego su turno se sentó como es costumbre en las piernas de Santa, quien no tardo en preguntar a la niña que quería para esta navidad, la respuesta de la niña fue totalmente inesperada, “Ya no quiero más juguetes, solo quiero que por las noches él no me toque más”

Estas palabras invadieron de rabia aquel hombre, que no podía creer lo que la niña le estaba contando, sin embargo, respiro y procedió a preguntarle ¿Quién te está haciendo eso? Le dijo.

La niña con lágrimas en los ojos respondió “El esposo de mi mama, mi padrastro” el hombre llevaba por nombre José Antonio quien la niña decía que el hombre se metía cada noche a su cuarto cuando su mama se dormía, entonces la tocaba y le daba besos, la niña le dijo a Santa que en su escuela su maestra había dicho que nadie debe tocarles y que ya no quería que aquel hombre metiera su cosa en su cuerpo porque le dolía.

A pesar de que para muchos José Antonio era un padre ejemplar por cuidar de una niña que no era de su sangre, convivir con ese hombre era un total infierno para María Eugenia, La niña había intentado decírselo a su madre, pero aquella mujer creía que eran invento de ellas y la tachaba como malcriada que no valoraba todo lo que José Armando hacía por ellas.

La desesperación de María era tan grande que el único medio que le quedaba para explicar lo que le pasaba era recurrir a Santa, Francisco cuyo hombre era el que se hacía pasar por Santa escucho esta historia no dudo en preguntarle a la madre la dirección de su casa fingiendo que le dejaría un regalo a su hija.

Francisco se comunicó con las autoridades competentes y luego de analizar el caso se procedió a actuar, cuando por fin Francisco había abandonado su puesto de trabajo se dispuso a ir hasta la casa de aquella niña, donde ya se encontraban presente los cuerpos policiales, pero con aquella rabia acumulada entro sin importar nada a la casa y le impregno un fuerte golpe al hombre que tanto daño le había hecho a esta niña.

Esta es una historia que, para aquella niña, Santa si había cumplido con el regalo que le había prometido, sin duda alguna el mejor regalo que recibió en su vida.